viernes, 30 de mayo de 2014

Informe de mantenimiento integral a un pozo de agua






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miércoles, 28 de mayo de 2014

Playa El Yaque, Edo Nva Esparta. Mapa Georeferenciado


Coordenadas:10° 53′ 48″ N, 63° 57′ 42″ W. Fuente: Bibiloteca Central. Universidad Central de Venezuela



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miércoles, 7 de mayo de 2014

EE UU prueba a sus ciudadanos que el calentamiento es real

Un informe de la Casa Blanca muestra los estragos del cambio climático El presidente apoya las evidencias científicas en televisión Los efectos del cambio climático ya no son una amenaza lejana, un problema que se pueda postergar. Tal y como alertaron los científicos de la ONU hace unos meses, la subida del nivel del mar, la acidificación de los océanos, las sequías y las inundaciones van dejando su impronta en todo el mundo. Y Estados Unidos, el segundo país —por detrás de China— que más gases de efecto invernadero emite, es mucho más consciente desde que este martes la Casa Blanca hizo público un informe que alerta sobre las consecuencias del calentamiento en su territorio: dependiendo de dónde vivan, los estadounidenses tendrán más dificultad para acceder al agua, sufrirán más lluvias torrenciales o verán mermadas las cosechas. El informe, elaborado durante cuatro años por más de dos centenares de científicos y varias agencias gubernamentales, pretende exponer la literatura científica disponible acerca de un problema que preocupa a todos los líderes mundiales. Especialmente, a medida que se acerca la decisiva cita que tienen el año que viene en París, donde la cumbre del clima debería sustituir —y mejorar— el protocolo de Kioto y asignar un nuevo reparto internacional de emisiones. El llamado Informe Nacional del Clima es el tercero que encarga la Casa Blanca. Sin embargo, ninguno de los otros dos presidentes apoyó sus conclusiones como lo hizo ayer Barack Obama: el presidente dio varias entrevistas en televisión para hablar del cambio climático. ¿Pretende Estados Unidos reemplazar a Europa en el liderazgo de la lucha contra el calentamiento global? Manuel de Castro, catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha y uno de los autores del último informe del IPCC (el panel de expertos de la ONU), señala que aún es pronto para asegurarlo —“el próximo año en París vamos a tener una excelente ocasión de comprobarlo”, dice— pero valora que el hecho de que Obama “haga bandera” del informe “podría hacer pensar que se va a tomar más en serio el asunto”. El presidente tiene, eso sí, “muchos intereses que juegan en contra, empezando por las reservas energéticas fósiles que parece que les van a convertir en autosuficientes”. Aún no se puede afirmar que EE UU se quiera poner al frente de la ofensiva global contra el cambio climático, pero si quisiera hacerlo la UE ya no le disputaría el puesto como antes. Tras meses de tiras y aflojas entre los Estados, Bruselas aprobó en enero un compromiso medioambiental para 2030 menos ambicioso que el actual, algo que se ha interpretado como un paso atrás en su liderazgo internacional en materia de cambio climático. Desde Washington, en cambio, ayer se lanzó la que sus autores consideran “la mayor señal de alarma” sobre la urgencia con la que EE UU debe responder al desafío del clima. “Ya no estamos hablando de una realidad futura. El cambio climático afecta a todas las regiones del país”, afirmó John Holdren, director de la Oficina de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca. El asesor defendió que el nuevo informe, “el más exhaustivo y con mayor autoridad sobre cómo el cambio climático está afectando a EE UU y lo hará en el próximo siglo”, aporta datos a las autoridades para decidir qué medidas deben tomar. Datos que sirven para que el cambio climático sea menos abstracto para el estadounidense medio, explica al teléfono Lou Leonard, vicepresidente de cambio climático de WWF en EE UU. “El informe manda el mensaje de que el calentamiento ya está sucediendo, y que se nota aquí, en el patio de atrás de cada ciudadano”, añade. En 2012, el mismo año que EE UU padeció los efectos del huracán Sandy, la región central del país era víctima de una de las peores sequías en su historia, un tercio de la población experimentó temperaturas por encima de los 38 grados durante más de diez días y se batieron 356 récords de temperatura en todo el país. El Informe Nacional del Clima analiza los efectos de estos fenómenos en ocho regiones, documentando sus consecuencias en el ámbito de la salud, el transporte, el agua, las infraestructuras, la economía, la energía y la agricultura. “Durante las últimas décadas hemos detectado los ámbitos en los que ha impactado el cambio climático; ahora, por primera vez, podemos conectar a todos entre sí”, explica Jerry Melillo, presidente del Laboratorio de Biología Marina y asesor de Obama. El cambio climático “afecta a la solvencia y capacidad del sistema de transporte” de EE UU, según el documento, disparará los efectos por “inundaciones en aeropuertos, bahías, puertos, túneles y líneas de tren”, y continuará desafiando la red de producción de energía del país y amenazando la salud de las personas a causa de “incendios, descenso de la calidad del aire, problemas de salud mental y enfermedades transmitidas por la comida el agua o mosquitos”. La Casa Blanca defiende que el estudio servirá para convencer a los escépticos. Obama necesita su apoyo, especialmente entre los republicanos de la Cámara de Representantes, para aprobar las medidas que permitan responder a los desafíos del clima cuanto antes. El plan contra el cambio climático de la Casa Blanca, de 2013, proponía inversiones en infraestructuras, como carreteras, puentes o incluso hospitales que tengan garantizado su funcionamiento durante huracanes o inundaciones. El informe relata que durante las últimas cinco décadas las precipitaciones torrenciales han aumentado un 71% en la región del noreste, un 37% en el centro del país y un 27% en el sur. Las altas temperaturas —con una subida media de un grado en los últimos 100 años— pueden ascender 4,5 grados a finales de este siglo. El texto añade que el mayor desafío al que se enfrenta el país es la subida del nivel del mar en la costa Este: la previsión es que ascienda más de 10 centímetros antes del fin de siglo. Los expertos destacan el esfuerzo que deberá hacer la ciudad de Miami para protegerse, con un proyecto multimillonario para evitar los efectos de las inundaciones. En el suroeste, las largas sequías dificultarán la lucha contra los incendios. La Casa Blanca alerta también de los efectos del cambio climático en la economía. Según sus estimaciones, la reconstrucción y los destrozos causados por el huracán Sandy tienen un coste de 65.000 millones de dólares (47.000 millones de euros). Los efectos de la sequía y las olas de calor costaron otros 21.500 millones de euros y las consecuencias por el empeoramiento del clima en todo el país, 7.900 millones de euros más. El informe destaca asimismo que el coste de no actuar es entre cuatro y diez veces superior al de invertir ahora en medidas de mitigación de los efectos del cambio climático. http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/05/06/actualidad/1399410308_743685.html



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Climate Change Impacts in the United States

NATIONAL CLIMATE ASSESSMENT The National Climate Assessment assesses the science of climate change and its impacts across the United States, now and throughout this century. It documents climate change related impacts and responses for various sectors and regions, with the goal of better informing public and private decision-making at all levels. A team of more than 300 experts (see page 98), guided by a 60-member National Climate Assessment and Development Advisory Committee (listed on page vi) produced the full report – the largest and most diverse team to produce a U.S. climate assessment. Stakeholders involved in the development of the assessment included decision-makers from the public and private sectors, resource and environmental managers, researchers, representatives from businesses and non-governmental organizations, and the general public. More than 70 workshops and listening sessions were held, and thousands of public and expert comments on the draft report provided additional input to the process. The assessment draws from a large body of scientific peer-reviewed research, technical input reports, and other publicly available sources; all sources meet the standards of the Information Quality Act. The report was extensively reviewed by the public and experts, including a panel of the National Academy of Sciences, the 13 Federal agencies of the U.S. Global Change Research Program, and the Federal Committee on Environment, Natural Resources, and Sustainability CLIMATE CHANGE AND THE AMERICAN PEOPLE Climate change, once considered an issue for a distant future, has moved firmly into the present. Corn producers in Iowa, oyster growers in Washington State, and maple syrup producers in Vermont are all observing climate-related changes that are outside of recent experience. So, too, are coastal planners in Florida, water managers in the arid Southwest, city dwellers from Phoenix to New York, and Native Peoples on tribal lands from Louisiana to Alaska. This National Climate Assessment concludes that the evidence of human-induced climate change continues to strengthen and that impacts are increasing across the country. Americans are noticing changes all around them. Summers are longer and hotter, and extended periods of unusual heat last longer than any living American has ever experienced. Winters are generally shorter and warmer. Rain comes in heavier downpours. People are seeing changes in the length and severity of seasonal allergies, the plant varieties that thrive in their gardens, and the kinds of birds they see in any particular month in their neighborhoods. Other changes are even more dramatic. Residents of some coastal cities see their streets flood more regularly during storms and high tides. Inland cities near large rivers also experience more flooding, especially in the Midwest and Northeast. Insurance rates are rising in some vulnerable locations, and insurance is no longer available in others. Hotter and drier weather and earlier snowmelt mean that wildfires in the West start earlier in the spring, last later into the fall, and burn more acreage. In Arctic Alaska, the summer sea ice that once protected the coasts has receded, and autumn storms now cause more erosion, threatening many communities with relocation. Scientists who study climate change confirm that these observations are consistent with significant changes in Earth’s climatic trends. Long-term, independent records from weather stations, satellites, ocean buoys, tide gauges, and many other data sources all confirm that our nation, like the rest of the world, is warming. Precipitation patterns are changing, sea level is rising, the oceans are becoming more acidic, and the frequency and intensity of some extreme weather events are increasing. Many lines of independent evidence demonstrate that the rapid warming of the past half-century is due primarily to human activities. The observed warming and other climatic changes are triggering wide-ranging impacts in every region of our country and throughout our economy. Some of these changes can be beneficial over the short run, such as a longer growing season in some regions and a longer shipping season on the Great Lakes. But many more are detrimental, largely because our society and its infrastructure were designed for the climate that we have had, not the rapidly changing climate we now have and can expect in the future. In addition, climate change does not occur in isolation. Rather, it is superimposed on other stresses, which combine to create new challengesThis National Climate Assessment collects, integrates, and assesses observations and research from around the country, helping us to see what is actually happening and understand what it means for our lives, our livelihoods, and our future. This report includes analyses of impacts on seven sectors – human health, water, energy, transportation, agriculture, forests, and ecosystems – and the interactions among sectors at the national level. This report also assesses key impacts on all U.S. regions: Northeast, Southeast and Caribbean, Midwest, Great Plains, Southwest, Northwest, Alaska, Hawai‘i and the Pacific Islands, as well as the country’s coastal areas, oceans, and marine resources. Over recent decades, climate science has advanced significantly. Increased scrutiny has led to increased certainty that we are now seeing impacts associated with human-induced climate change. With each passing year, the accumulating evidence further expands our understanding and extends the record of observed trends in temperature, precipitation, sea level, ice mass, and many other variables recorded by a variety of measuring systems and analyzed by independent research groups from around the world. It is notable that as these data records have grown longer and climate models have become more comprehensive, earlier predictions have largely been confirmed. The only real surprises have been that some changes, such as sea level rise and Arctic sea ice decline, have outpaced earlier projections. What is new over the last decade is that we know with increasing certainty that climate change is happening now. While scientists continue to refine projections of the future, observations unequivocally show that climate is changing and that the warming of the past 50 years is primarily due to humaninduced emissions of heat-trapping gases. These emissions come mainly from burning coal, oil, and gas, with additional contributions from forest clearing and some agricultural practices. Global climate is projected to continue to change over this century and beyond, but there is still time to act to limit the amount of change and the extent of damaging impacts. This report documents the changes already observed and those projected for the future. It is important that these findings and response options be shared broadly to inform citizens and communities across our nation. Climate change presents a major challenge for society. This report advances our understanding of that challenge and the need for the American people to prepare for and respond to its far-reaching implications. This report assesses the science of climate change and its impacts across the United States, now and throughout this century. It integrates findings of the U.S. Global Change Research Program (USGCRP)a with the results of research and observations from across the U.S. and around the world, including reports from the U.S. National Research Council. This report documents climate change related impacts and responses for various sectors and regions, with the goal of better informing public and private decision- making at all levels. Key Message 4: Groundwater AvailabilityClimate change is expected to affect water demand, groundwater withdrawals, and aquifer recharge, reducing groundwater availability in some areas. Groundwater is the only perennial source of fresh water in many regions and provides a buffer against climate extremes. As such, it is essential to water supplies, food security, and ecosystems. Though groundwater occurs in most areas of the U.S., the capacity of aquifers to store water varies depending on the geology of the region. (Figure 3.6b illustrates the importance of groundwater aquifers.) In large regions of the Southwest, Great Plains, Midwest, Florida, and some other coastal areas, groundwater is the primary water supply. Groundwater aquifers in these areas are susceptible to the combined stresses of climate and water-use changes. For example, during the 2006–2009 California drought, when the source of irrigation shifted from surface water to predominantly groundwater, groundwater storage in California’s Central Valley declined by an amount roughly equivalent to the storage capacity of Lake Mead, the largest reservoir in the United States.64 Climate change impacts on groundwater storage are expected to vary from place to place and aquifer to aquifer. Although precise responses of groundwater storage and flow to climate change are not well understood nor readily generalizable, recent and ongoing studies 65,66,67,68 provide insights on various underlying mechanisms: 1) Precipitation is the key driver of aquifer recharge in waterlimited environments (like arid regions), while evapotranspiration (ET) is the key driver in energy-limited environments (like swamps or marshlands). 2) Climate change impacts on aquifer recharge depend on several factors, including basin geology, frequency and intensity of high-rainfall periods that drive recharge, seasonal timing of recharge events, and strength of groundwater- surface water interaction. 3) Changes in recharge rates are amplified relative to changes in total precipitation, with greater amplification for drier areas. With these insights in mind, it is clear that certain groundwater- dependent regions are projected to incur significant climate change related challenges. In some portions of the country, groundwater provides nearly 100% of the water supply (Figure 3.6b). Seasonal soil moisture changes are a key aquifer recharge driver and may provide an early indication of general aquifer recharge trends. Thus, the observed regional reductions in seasonal soil moisture for winter and spring (Figure 3.3) portend adverse recharge impacts for several U.S. regions, especially the Great Plains, Southwest, and Southeast. Despite their critical national importance as water supply sources (see Figure 3.6), aquifers are not generally monitored in ways that allow for clear identification of climatic influences on groundwater recharge, storage, flows, and discharge. Nearly all monitoring is focused in areas and aquifers where variations are dominated by groundwater pumping, which largely masks climatic influences,69 highlighting the need for a national framework for groundwater monitoring.70 Generally, impacts of changing demands on groundwater systems, whether due directly to climate changes or indirectly through changes in land use or surface-water availability and management, are likely to have the most immediate effects on groundwater availability;67,71 changes in recharge and storage may be more subtle and take longer to emerge. Groundwater models have only recently begun to include detailed representations of groundwater recharge and interactions with surface- water and land-surface processes,50 with few projections of groundwater responses to climate change.68,72 However, surface water declines have already resulted in larger groundwater withdrawals in some areas (for example, in the Central Valley of California and in the Southeast) and may be aggravated by climate change challenges.73 In many mountainous areas of the U.S., groundwater recharge is disproportionately generated from snowmelt infiltration, suggesting that the loss of snowpack will affect recharge rates and patterns.50,51,66,74 Models do not yet include dynamic representations of the groundwater reservoir and its connections to streams, the soil-vegetation system, and the atmosphere, limiting the understanding of the potential climate change impacts on groundwater and groundwater- reliant systems.75 As the risk of drought increases, groundwater can play a key role in enabling adaptation to climate variability and change. For example, groundwater can be augmented by surface water during times of high flow through aquifer recharge strategies, such as infiltration basins and injection wells. In addition, management strategies can be implemented that use surface water for irrigation and water supply during wet periods, and groundwater during drought, although these approaches face practical limitations within current management and institutional frameworks.71,76 Principal US Groundwater Aquifers and Use

Figure 3.6. (a) Groundwater aquifers are found throughout the U.S., but they vary widely in terms of ability to store and recharge water. The colors on this map illustrate aquifer location and geology: blue colors indicate unconsolidated sand and gravel; yellow is semi-consolidated sand; green is sandstone; blue or purple is sandstone and carbonate‐rock; browns are carbonate-rock; red is igneous and metamorphic rock; and white is other aquifer types. (Figure source: USGS). (b) Ratio of groundwater withdrawals to total water withdrawals from all surface and groundwater sources by county. The map illustrates that aquifers are the main (and often exclusive) water supply source for many U.S. regions, especially in the Great Plains, Misssissippi Valley, east central U.S., Great Lakes region, Florida, and other coastal areas. Groundwater aquifers in these regions are prone to impacts due to combined climate and water-use change. (Data from USGS 2005).



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sábado, 3 de mayo de 2014

Golpe judicial al ‘fracking’

Por primera vez una petrolera es condenada a indemnizar a una familia de Texas (EE UU) que enfermó por la proximidad a sus pozos de extracción de gas. Cuando en noviembre de 2008 Lisa Parr empezó a padecer migrañas y vómitos no se imaginaba que la veintena de pozos para la extracción de gas que rodean su casa, en Decatur, Texas (EE UU), podían tener algo que ver con sus problemas de salud. Sarpullidos, hemorragias y fiebres se sumaron a la larga lista de síntomas que durante los siguientes dos años la forzaron a ingresar varias veces en el hospital. Su marido, Robert, y su hija, Emma, también enfermaron. En 2011 la familia Parr demandó a la petrolera Aruba Petroleum. El pasado 22 de abril, casualmente el Día de la Tierra, un tribunal condenó a la empresa a indemnizar con 2,9 millones de dólares (2,1 millones de euros) a la familia porque considera que sus dolencias están relacionadas con las operaciones de fracking de los pozos de Aruba. Si los Parr llegarán a cobrar esa cantidad —el fallo puede recurrirse— o si la sentencia puede considerarse un precedente, aún está por ver. Lo que sí es cierto, y así lo han destacado los medios estadounidenses durante estos días, es que se trata de la primera indemnización millonaria por un caso de afectación a la salud relacionado con el fracking, la controvertida técnica de extracción de gas natural que genera innumerables dudas medioambientales. El fracking, o fracturación hidráulica, consiste en inyectar en el subsuelo agua a presión mezclada con arena y sustancias químicas para liberar el gas que se encuentra atrapado en la roca. El caso es inusual no solo por el fallo y la cantidad, sino por el mero hecho de haber llegado a un tribunal. Generalmente las demandas por los efectos sobre el medio ambiente y la salud de esta técnica —que se ha extendido por Estados Unidos durante la presidencia de Obama con la promesa de aumentar la independencia energética del país— se han saldado con acuerdos extrajudiciales e indemnizaciones económicas que nunca salen a la luz. La de los Parr llegó a juicio y un jurado popular dio la razón a la familia por cinco votos a favor y uno en contra. El veredicto contempla el pago del equivalente a 198.000 euros por pérdida de valor de la propiedad de los Parr, 180.000 por futuras consecuencias para su salud, otros 288.000 por daños psicológicos y 1,4 millones por los problemas médicos causados hasta ahora. David Matthews, uno de los abogados que ha representado a la familia, explicó a EL PAÍS que la empresa nunca propuso un acuerdo extrajudicial y accedió a que el caso fuera decidido por un jurado popular. “Estamos convencidos de que la empresa tiene que pagar por su responsabilidad y, a pesar de que un juicio puede resultar muy caro, siempre creímos que los Parr tenían razón y que no había otra opción más que acudir a los tribunales”, afirma. La familia Parr alegó en su demanda que las operaciones de Aruba Petroleum en las inmediaciones de su vivienda contaminaron el ambiente haciendo enfermar a su familia y a su ganado y forzándoles a mudarse a otra localidad. Según la firma de abogados que les asesoró, la técnica de fracking implica el uso de centenares de componentes químicos, incluidos algunos cancerígenos, que no son eliminados una vez que entran en contacto con el terreno. Aún hay pocos estudios que relacionen directamente las instalaciones que usan esta técnica de extracción de hidrocarburos con posibles perjuicios para la salud, explica el geoquímico e investigador del CSIC Xavier Querol. “El problema son los componentes químicos de la mezcla de líquido que se inyecta en el subsuelo. Muchos de ellos son tóxicos”, señala. “Las empresas no desvelan qué sustancias emplean. Si se trata de hidrocarburos aromáticos como el benceno, que es cancerígeno, obviamente supone un peligro”, añade. Precisamente, un estudio publicado en 2012 en la revista Science of the Total Environment encontró altas emisiones de contaminantes como el benceno. Según otro artículo publicado en diciembre pasado en la revista Endocrinology, entre el cóctel de sustancias que se emplean hay 12 consideradas disruptores endocrinos, es decir, alteradores del equilibrio hormonal que se relacionan con infertilidad y cáncer, entre otros problemas de salud. Los investigadores de la Universidad de Missouri (EE UU) tomaron muestras de agua en una zona con gran densidad de pozos y las compararon con las de áreas menos explotadas. Descubrieron que la actividad estrogénica, antiestrogénica, androgénica... era muy superior en la zona con muchos pozos de fracking. El examen de toxicología al que se sometió la familia Parr encontró más de una veintena de químicos en su sangre, según los abogados de la familia. En el caso de sus vecinos, un especialista en contaminación ambiental detectó presencia de hidrocarburos como benceno, tolueno, etilbenceno y xileno. Hasta ahora, la mayoría de las demandas se ha centrado en los daños materiales por deterioro del entorno, y no en los perjuicios a la salud. La empresa Aruba Petroleum mantuvo durante el juicio que sus operaciones cumplen con la regulación vigente y que no se le puede relacionar directamente con los síntomas padecidos por esta familia. “Esto indica que sigue siendo una corporación que no quiere asumir la responsabilidad de los daños causados”, asegura el abogado de los Parr. Según datos citados por The Wall Street Journal, más de 15 millones de estadounidenses viven a una distancia inferior a un kilómetro y medio de un pozo de extracción. La resolución de la demanda de los Parr puede abrir paso a nuevas reclamaciones similares y convertirse además en un argumento a favor de los que rechazan esta práctica. Sin embargo, fuentes jurídicas citadas por la cadena CNN afirman que es poco probable que un fallo así vuelva a repetirse, e incluso que la familia podría perder la apelación. Varias autoridades han solicitado a la Administración Obama que elabore nuevas regulaciones que ajusten las actividades de estas empresas a estándares de calidad que tengan en cuenta los efectos detectados hasta ahora. El presidente del Fondo para la Defensa Medioambiental, Fred Krupp, planteaba el pasado fin de semana en la revista Foreign Affairs la creación de un marco legal que reduzca los riesgos mientras protege los beneficios económicos de esta industria. La asociación que representa a las empresas del fracking en España, Shale Gas España, recuerda que la legislación medioambiental en Europa es mucho más estricta que en Estados Unidos y que garantiza la protección del medio ambiente y el control de los posibles tóxicos. En EE UU, el fracking se ha beneficiado de varias lagunas en las leyes, como explica Scott A. Elias, profesor de Ciencia Cuaternaria de la University of London en la revista Earth and Environmental Science. El fracking es la excepción en dos importantes leyes federales (la de agua potable y la de agua limpia) al permitir la inyección de productos químicos tóxicos en los pozos y la falta de tratamiento del agua sobrante que se almacena. Además, las empresas, según recuerda Elias, no están obligadas a revelar el cóctel de sustancias que usan, por considerarse secreto industrial.

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miércoles, 26 de marzo de 2014

Lo que vale el agua

Vecinos de El Puerto de Santa María, en Cádiz, llevan más de una semana encerrados en el Ayuntamiento para evitar la privatización de la empresa municipal de gestión del agua. Alcázar de San Juan (Ciudad Real), inició ayer una polémica consulta ciudadana: ¿debe una empresa entrar en el accionariado de la compañía de aguas? En Bruselas, la Comisión Europea acaba de pronunciarse sobre la primera iniciativa popular ciudadana, respaldada por 1,9 millones de firmas. ¿Su objeto? Garantizar el acceso al agua. Cada día que pasa crece la concienciación ciudadana en torno a la necesidad de cuidar la gestión de un bien esencial para la vida. Una inquietud compartida por muchos expertos, que coinciden en que el llamado problema del agua a menudo no está provocado tanto por la escasez como por la (mala) gestión. “Hay países como Ecuador o Brasil con mucha agua y poco acceso a ella. Es un problema de gobernanza”, opina Nuria Hernández, economista de la Fundación Nueva Cultura del Agua. Para Antonio Embid, catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Zaragoza, el principal reto que tenemos por delante es la superpoblación del planeta. “La ONU acaba de revisar sus previsiones. Y ya no son que en el año 2050 habrá 9.000 millones de personas, sino 9.500 millones. En virtud de progresos de los que no tenemos que avergonzarnos, sino justamente lo contrario, el consumo de agua es ahora de 900 metros cúbicos anuales per cápita, cuando a comienzos del siglo XX eran solo 300. Y bendito aumento, porque significa salud e higiene”, añade. “El problema es que las poblaciones crecen muy rápido y las soluciones no van al compás”, coincide Enrique Cabrera, catedrático de Mecánica de Fluidos de la Universidad Politécnica de Valencia. El aumento exponencial de la población dificulta el acceso Los expertos, reunidos en un debate en torno a la gestión del agua organizado por la Fundación Botín y el diario EL PAÍS, se muestran sin embargo convencidos de que la mayor concienciación social y política en torno a este tema, sumada a los avances provistos por la tecnología, permitirán aportar soluciones que garanticen el acceso al agua y al saneamiento de un número creciente de personas. Para Asunción Martínez, directora de Concesiones de la empresa de aguas Agbar, “se trata de un tema de gobernanza del agua". "Lo que tenemos que racionalizar la demanda, evitar que los países o zonas que tienen mucha agua la derrochen y conseguir que la oferta del agua sea óptima”. La buena noticia, señala, “es que ya está en la agenda de los gobiernos. Los Objetivos del Milenio de la ONU incluyen la sostenibilidad del medio ambiente. Se ponen objetivos claros de reducir la ingente cantidad de personas sin acceso a fuentes de agua segura, 900 millones, y 2.500 sin acceso a saneamiento en condiciones". Mientras millones de personas siguen sin tener garantizado el suministro de agua y saneamiento en los países más pobres, en las naciones desarrolladas se intensifica el debate sobre si el agua, reconocida por la ONU como un elemento esencial para los derechos humanos, puede o no ser tratada como una “mercancía”. Los expertos coinciden en general en que es un derecho que debe estar garantizado. El debate surge cuando se analiza quién, cómo y cuánto debe pagar por ella. Los ciudadanos sabemos lo que cuesta. Lo vemos en la factura que nos llega a casa. Lo que no está tan claro es que seamos conscientes de su valor. Ni de los costes que se generan durante la gestión de este recurso. Costes que se prevé que se incrementen en los próximos años, para hacer frente a crecientes gastos de modernización y mantenimiento. Los técnicos creen que el problema radica sobre todo en la mala gestión En España, hay casi tantas gestiones del agua como municipios. Cada ayuntamiento decide quién y cómo lleva el agua potable hasta los ciudadanos. Al no existir un regulador único que supervise la gestión , los sistemas son opacos y se desconoce lo que cuesta realmente el tratamiento, abastecimiento, reutilización y depuración. Lo cierto es que se pagan precios muy inferiores a los de otros países europeos con recursos hídricos muy superiores. Y sin embargo ello no ha impedido que con la crisis empiece a hablarse de la llamada pobreza hídrica, que es la que azota a aquellos que pierden el acceso al agua por no poder pagar la factura. Según la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (Aeopas), los cortes de agua por impago ascienden ya a 300.000 al año. La situación para muchas familias puede agravarse si el precio continúa subiendo. Algo que parece ineludible, dado que las infraestructuras se han estado construyendo con dinero europeo que va a dejar de llegar. Es decir, que para financiar las inversiones futuras habrá que subir los recibos. Y ello reavivará sin duda el debate sobre si debe garantizarse el acceso subvencionado o gratuito a un mínimo de agua básico (Naciones Unidas calcula al menos 40 litros por persona). “Esto no era un problema hasta que llegó esta crisis tan brutal, porque el agua es barata en España. Pagamos 1,27 euros por metro cúbico”, señala Hernández. “El problema es que no existe un regulador general de los servicios de abastecimiento y saneamiento”. En su opinión, “el servicio del agua nunca debería ser gratis. Para nadie, porque cuesta. Lo que sí hay que garantizar es que nadie se quede sin él por no poder pagarlo. Habría que definir cuál es ese mínimo vital elemental, si 80, 90 litros... Pero creo que sí hay consenso en que habría que garantizarlo y regularlo a nivel nacional”, añade. Hernández considera que “no hay que olvidar que la agricultura es la gran subvencionada. Consume el 80% y paga el 15%, siendo generosos, de llevar el agua. Y aquí no hablamos de derecho humano, sino de un uso económico del agua”. Para Enrique Cabrera la respuesta al problema que se plantea tiene que ser global y no compartimentado en agricultura o agua urbana. “Hay que hacer una gestión integrada de toda el agua”, resume. Y para ello es básico contar con recursos. “Hay unas inversiones que tienen unos plazos de amortización. En muchos ayuntamientos se quejan de que no tienen dinero para nuevas tuberías. Recaudan menos de lo que gastan. Al final, es un problema de ingresos”, asegura. El experto alerta de que muchas infraestructuras necesitan ser renovadas o sustituidas. Antonio Embid coincide en que esto supondrá “un problema fundamental”: “Las depuradoras que teníamos nos las ha construido, entre comillas, Europa. Las nuevas tendremos que construirlas nosotros pero con unas tarifas de un impuesto que se han calculado exclusivamente para los gastos de conservación y mantenimiento, no para los gastos de inversión. Eso es una bomba. La vaca no ha dado para más”. Los expertos avisan de que serán precisas inversiones muy cuantiosas No se trata de inversiones indeterminadas, de amenazas lejanas. Los planes de cuenca que el Gobierno está aprobando —el último, el del río Ebro— recogen con precisión millones de euros en inversiones (en depuración, en reutilización…) para los próximos años. “Son una necesidad, están ahí, y eso quiere decir que al final tendrán que pagarse, de una forma u otra, bien sea a través de impuestos estatales o locales”, alerta Asunción Martínez. Según Cabrera, “habrá que ver si se subsidian, si se paga vía impuestos generales del Estado (IRPF, IVA…), o si se pone en tarifa, para que pague directamente el usuario. ¿Qué es mejor? A mi entender, que lo pague el usuario, porque así sabe lo que cuesta el servicio y se gestionará mejor”. España paga un precio muy inferior al de otros países desarrollados La Comisión Europea dio un aviso a España en 2012 cuando comprobó que las costosas plantas desaladoras que había financiado con cargo al erario europeo (unos 1.500 millones de euros) no funcionaban ni al 20% de su capacidad. Le recordó el enorme contrasentido que supone ser uno de los países con mayor estrés hídrico de Europa y a la vez tener las tarifas de agua más bajas. Hernández, de la Fundación Nueva Cultura del Agua, lamenta que todavía perviva "una cultura de grandes infraestructuras subvencionadas por el sector público”. A cualquier problema, inundaciones, sequías, regadíos ineficientes, se aplica la misma respuesta: gran infraestructura, critica. “Cuando una y otra vez vemos que no es la solución”. Un ejemplo son los llamados filtros verdes para la depuración de aguas residuales. “Más baratos, flexibles y sencillos”, dice Hernández, “pero resulta que las diputaciones y las confederaciones no saben gestionar estos contratos porque no son hormigón”. Mientras, arrecia el debate sobre si el agua debe ser o no gestionada por empresas privadas. En los últimos 15 años decenas de ciudades han revertido las concesiones privadas y han devuelto la gestión a manos públicas. Entre ellas París —a la postre sede de las dos grandes multinacionales del agua, Veolia y Suez— y Berlín. El 50% del abastecimiento está en España en manos privadas, básicamente en las de dos empresas, Agbar y FCC. En Europa el porcentaje es del 30%, en el mundo, el 10%. Nuria Hernández asegura que la Fundación ha cambiado su parecer sobre este tema en los últimos años: de creer que lo importante es que la gestión sea eficaz y eficiente, a defender una gestión totalmente pública. Y explica por qué: "En España la privatización de los servicios no responde, en la mayoría de los casos, a una elección a favor de la mejor gestión, con un análisis riguroso que permita saber si será más barata y más eficiente. Se trata de quitarse un problema de en medio y conseguir un ingreso por la concesión", asegura. Lo complementa con un dato: antes de la crisis el 33% de las concesiones estaban en manos privadas; en estos cuatro años el porcentaje ha subido alrededor de 20 puntos. "Con la privatización se pierde información y democracia", asegura. "Soy todo dudas", comenta al respecto Embid. "He visto los procesos de privatización en Sudamérica de los años 80, fracasados todos ellos. Ahora se están remunicipalizando. Lo que me importa es la eficacia en la gestión. No creo que sea un tema de democracia ni de derechos humanos. El derecho humano consistirá en los 30, 40 o 50 litros que se reconozcan. Pero no el suministro de agua que se hace a las empresas o el riego de los jardines. El derecho humano es lo que es, y es una cosa muy concreta", señala. "Por mi experiencia, el problema de la privatización es cómo se hace, qué tipo de contratos se han firmado, sobre todo en Latinoamérica; con qué falta absoluta de controles se ha entregado la gestión de aguas en ciudades como Buenos Aires y otras, a manos de la empresa que ha llegado. Pero creo que es perfectamente posible hacer una privatización todas las garantías para el ayuntamiento y los ciudadanos".



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martes, 18 de marzo de 2014

¿Es el agua un derecho o un bien comercializable?

20 de marzo Madrid El agua es un bien escaso y esencial. La riqueza o la pobreza de las regiones depende en buena medida de sus recursos hídricos. Y según Naciones Unidas, en 2025 la demanda mundial de agua será un 56% superior al suministro. La escasez de este elemento comienza a ser una amenaza global. En este contexto, ¿es el acceso al agua potable un derecho básico de la humanidad o debemos tratarlo como un bien comercializable? ¿Cómo garantizamos una gestión eficaz?. En el debate 'Nuestro mejor recurso' reflexionaremos sobre el reto global de cómo proteger de forma sostenible el recurso esencial para la vida y el planeta. Información Lugar del encuentro: Fundación Botín. Calle de Castelló, Nº 18 – C. 28001, Madrid. Fecha: 20 de marzo de 2014 de 19:00 h. a 21:00 h. ¿Cómo? Por invitación nominativa. Si deseas asistir escribe a eventos@elpais.es y te informaremos sobre la disponibilidad de aforo. ponentes Enrique Cabrera Catedrático de Mecánica de Fluidos de la Universidad Politécnica de Valencia. Es doctor ingeniero industrial, licenciado en Ciencias Físicas y desde 1981 catedrático de Mecánica de Fluidos en la Universidad Politécnica de Valencia. Sus principales líneas de trabajo son la hidráulica urbana, el uso eficiente del agua, la política hídrica y la relación agua – energía. Ha publicado numerosos artículos técnicos (más de treinta en revistas indexadas) y artículos de opinión relacionados con las políticas hídricas o universitarias en los principales periódicos nacionales. En sus treinta años de investigación ha dirigido 14 tesis doctorales, ha escrito o editado 28 libros en el campo de la Ingeniería y la Gestión del Agua (13 en inglés) y ha contribuido con algún capítulo en otros cincuenta. Ha dirigido conferencias y seminarios internacionales además de diversos cursos de formación profesional y proyectos de investigación. Evaluador y revisor de proyectos de investigación de la Unión Europea en el área de recursos hídricos y gestión del agua, fue entre 1973 y 1979, ingeniero municipal de su ciudad natal. Es advisor del Observatorio del Agua de la Fundación Botín. Antonio Embid Irujo Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Zaragoza. Es profesor de este centro universitario y catedrático de Derecho Administrativo. Obtuvo el Premio Extraordinario de Doctorado, fue becario de las Fundaciones March y Alexander von Humboldt y estudió en el Max-Planck Institut für ausländisches öffentliches Recht und Völkerrecht de Heidelberg. Fue presidente de las Cortes de Aragón entre 1983 y 1987. Es especialista en organización territorial del Estado, derecho de aguas y del medio ambiente, derecho de la enseñanza y derecho público de la economía. Ha organizado varias jornadas de Derecho de Aguas en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Ebro y ha escrito numerosos libros y trabajos especializados. Dirige el grupo consolidado de investigación Agua, Derecho y Medio Ambiente (AGUDEMA) de la Universidad de Zaragoza. Además, ha desarrollado actividades científicas o profesionales en varios países latinoamericanos y europeos. Es doctor honoris causa por tres universidades argentinas y Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. Ha dirigido y sigue dirigiendo en la actualidad varias tesis doctorales. Nuria Hernández Mora Economista, Fundación Nueva Cultura del Agua. Está especializada en el análisis de la gobernanza de los recursos hídricos y las políticas de aguas. Es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas (1990) y máster en Administración y Política de Recursos Naturales por la Universidad de Cornell (Ithaca, Estados Unidos, 1995) y en Gestión de Recursos Hídricos por la Universidad de Wisconsin-Madison (Estados Unidos, 2001). Ha trabajado en organizaciones no gubernamentales especializadas en planificación territorial, sostenibilidad ambiental y política y gestión de recursos hídricos en España y Estados Unidos. Ha participado en proyectos de investigación, tanto europeos como españoles, centrados en gobernanza del agua, participación pública, análisis de políticas públicas y gestión de riesgos hídricos. Además, ha trabajado como consultora para instituciones como el Banco Mundial o el Ministerio de Medio Ambiente. Actualmente es investigadora asociada en el departamento de Geografía de la Universidad de Sevilla. Hernández-Mora colabora también con la Fundación Nueva Cultura del Agua y con el Índice de Transparencia en la Gestión del Agua (INTRAG). Ha sido impulsora de la creación de la Red Ciudadana por una Nueva Cultura del Agua en el Tajo/Tejo y sus ríos, de la que fue y coordinadora desde su creación en 2007 hasta 2011. Creó como socia la Fundación Nueva Cultura del Agua en 2001 y fue su presidenta entre 2010 y 2013 Asunción Martínez García Directora de Concesiones de Agbar. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Alicante. Desde 1987 trabaja para el grupo Aguas de Barcelona (Agbar) donde ha ejercido diversas funciones. Actualmente es directora general de Concesiones España y miembro del comité de dirección del Grupo Agbar. Además, es consejera de las sociedades mixtas del grupo Aguas Municipalizadas de Alicante (AMAEM), Empresa Municipal Aguas de Murcia (EMUASA), Empresa Municipal Aguas de Granada (EMASAGRA) y la Empresa Mixta de Aguas Residuales de Alicante. http://elpais.com/eventos/fundacion_botin.html



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jueves, 20 de febrero de 2014

Mantenimiento Integral a Pozos de Agua






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lunes, 13 de enero de 2014

Dia Mundial del agua 2014

En preparación del Día Mundial del Agua de 2014, delegados de Naciones Unidas, especialistas y representantes de la industria se reúnen en Zaragoza, España, para discutir sobre el papel de las alianzas en el futuro del Agua y la Energía 13 de enero de 2014. Zaragoza, España – Expertos de Naciones Unidos, representantes de casos de estudio, delegados de las empresas y profesionales de todo el mundo se reúnen en Zaragoza del 13 al 16 de enero para preparar el Día Mundial del Agua. El Día Mundial del Agua es una iniciativa liderada por ONU Agua que se celebra cada 22 de marzo. El Día Mundial del Agua de 2014 se centrará en la importancia de la relación entre el agua y la energía. Las interrelaciones e interdependencias existentes entre estos dos ámbitos se debatirán poniendo sobre la mesa los retos que hay por delante y que vienen determinados por factores como una población y una demanda crecientes. Esta conferencia preparatoria reunirá a unos 100 especialistas de una variedad de organizaciones y programas de Naciones Unidas como el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Banco Mundial, la Comisión Económica para Europa (CEPE), la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) o el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA); organizaciones no gubernamentales como Greenpeace Internacional; compañías privadas como Abengoa, EDF Electricite, BP; organizaciones gubernamentales como el Departamento de Estado de EE.UU o la Unión Europea. La Conferencia, que tiene lugar en la Confederación Hidrográfica del Ebro, pondrá el énfasis en la importancia de la colaboración y de las alianzas para responder a los desafíos actuales y futuros. Durante el primer día, la conferencia será inaugurada por Liana Ardiles, Directora del Agua del Gobierno de España, Alfredo Cajal, Director del Instituto del Agua del Gobierno de Aragón, y el Consejero del Ayuntamiento de Zaragoza Jerónimo Blasco entre otros. Las distintas contribuciones se considerarán para la preparación del Día Mundial del Agua 2014, que será introducido por Zafar Adeel, de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU). UNU, junto con ONUDI, lideran este año la preparación del Día Mundial del Agua. Considerados por separado, los desafíos del agua y la energía son enormes. Aún hoy, 1,400 millones de personas carecen de acceso a electricidad y 768 millones no tienen acceso a una fuente mejorada de agua. Estos retos irán en aumento en los años venideros con el crecimiento económico, con una población mundial que superará en breve los 7.000 millones de habitantes y cuyas aspiraciones a mejores niveles de vida deben sortear una escasez creciente de recursos y las incertidumbres asociadas al cambio climático. Pero los problemas del agua y la energía sólo se pueden resolver de un modo integrado. Por este motivo, la conferencia se centrará en las conexiones entre los dos desafíos. La generación de energía requiere ingentes cantidades de agua; en 2010 fue responsable del 15% de todas las extracciones de agua dulce. Por otro lado, la energía es esencial para la provisión de agua y saneamiento. El reconocimiento de las conexiones mutuas entre el agua y la energía conduce necesariamente a reconocer la necesidad, las oportunidades y los beneficios de una mayor colaboración entre todos los sectores. Partiendo de esta idea, la reunión se centra en las ventajas y desventajas de las alianzas de diverso tipo entre agentes públicos y privados, así como en la definición de responsabilidades, la identificación de los beneficios mutuos y de la forma de distribuirlos. Estas alianzas pueden convertirse en instrumentos de cooperación que, favoreciendo los objetivos colectivos, permitan mejorar la eficiencia y la rentabilidad de las empresas y hacer más efectiva la regulación y la acción pública simultáneamente en las áreas del agua y la energía. El agua y la energía son esenciales y se complementan en prácticamente todos los sectores de la economía. Por ese mismo motivo los actores sociales que intervienen en las dos áreas deben trabajar juntos para responder a los retos de una manera integrada. Ésta es precisamente una de las ideas que inspiran la Conferencia Anual de ONU Agua de 2014. En ella se pondrá de manifiesto las enormes ventajas de soluciones integradas a los problemas del agua y la energía. Los casos de estudio que se presentarán y analizarán en la conferencia permitirán ilustrar los impactos económicos, sociales y ambientales de las soluciones propuestas y servirán para extraer importantes lecciones sobre cómo construir alianzas efectivas entre los actores sociales del agua y la energía. Para conseguir estos objetivos, la Conferencia se ha concebido como una plataforma para el intercambio de las mejores experiencias disponibles. La evaluación sistemática de los resultados obtenidos servirá para elaborar recomendaciones que permitan ampliar el uso y mejorar la efectividad de las alianzas y responder mejor a los retos de mejorar el acceso al agua y la energía, mejorar la eficiencia en todo el ciclo vital de los recursos y contribuir a la construcción de un futuro más sostenible. ********** Cómo seguir la conferencia: La conferencia puede seguirse en tiempo real en la siguiente dirección: http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/water_and_energy_2014/index.shtml Para seguir la conferencia en Twitter utilice el hashtag #waterenergy2014





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jueves, 12 de diciembre de 2013

La mitad de las aguas subterráneas de Catalunya se encuentran en mal estado


Una nueva aplicación informática permite consultar los datos oficiales sobre el estado de conservación de las masas de agua en Catalunya | El 27,6% de los ríos catalanes siguen teniendo una valoración global 'mala', según la Agència Catalana de l'Aigua La mitad de las aguas subterráneas de Catalunya se encuentran en mal estado Una nueva aplicación informática permite consultar los datos oficiales sobre el estado de conservación de las masas de agua en Catalunya | El 27,6% de los ríos catalanes siguen teniendo una valoración global 'mala', según la Agència Catalana de l'Aigua El 49,1% de las masas de agua subterránea de Catalunya y el 27,6% de los ríos se encuentran en malas condiciones de conservación. En cambio, las condiciones ambientales globales son mucho mejores en las masas de agua en el litoral de Catalunya, con solo el 10,5% del litoral en malas condiciones. Estos son algunos de los datos que permiten comprobar la nueva aplicación informática puesta en servicio por la Agència Catalana de l'Aigua (ACA). La aplicación Estado de las masas de agua de Catalunya ofrece múltiples posibilidades de consulta de los datos acumulados por la ACA desde 2007 y es de acceso abierto para todas las personas o entidades interesadas. En el apartado de análisis global del estado de los ríos de Catalunya, la nueva aplicación permite observar que el 28,2% de los cauces se encuentran en buen estado, el 32% se encuentran cerca de los niveles considerados como buenos, el 27,6% son calificados como 'malos' y sobre el 12,2% restante solo se disponen de datos parciales. Estos datos se refieren a la evaluación del periodo 2010-2012. En relación con los datos de los años 2007-2010, se registra una evolución muy leve hacia la mejora, si se considera por ejemplo que en este periodo los ríos con estado global de conservación 'mala' representaben el 27,1% del total. Respecto a las aguas subterráneas, los datos de la ACA muestran una leve mejora en el periodo 2010-2012 respecto al 2007-2010. Así, las masas de agua subterráneas consideradas en mal estado global de conservación han bajado del 54,7% al 50,9%. En las aguas del litoral, las cuatro únicas zonas calificadas negativamente son las áreas de Sant Adrià de Besòs-Barceloneta, El Prat-Castelldefels, desembocadura del Llobregat y Tarragona-Vilaseca. Estudios de seguimiento La Agencia Catalana del Agua tiene operativo, desde el año 2007, el Programa de Seguimiento y Control del estado de las masas de agua ( 2007-2012), un instrumento que permite obtener información del estado de todas las masas de agua de Cataluña, mediante datos de los mismos indicadores y parámetros por los que se han fijado objetivos, y que se ajusta a los requerimientos establecidos desde la Unión Europea a través de la Directiva marco del agua. Estos datos han hecho posible conocer en qué masas de agua se alcanzan los niveles de calidad ambiental requeridos y cuáles se mantienen por debajo de estos niveles, ayudando a identificar los posibles problemas o causas responsables de la alteración del medio. Para poder consultar los resultados con mayor detalle, la ACA ha habilitado una aplicación donde se han incorporado los datos interpretadas y obtenidas a partir del muestreo de más de 1.000 puntos de control en aguas subterráneas, 375 estaciones de seguimiento en ríos, 23 en embalses, 4 en estanques, 56 en zonas húmedas y 547 en aguas costeras. La aplicación Estado de las masas de agua en Cataluña, permite la interpretación y consulta por parte del público de los resultados del Programa de seguimiento y control y el análisis, a nivel de masa de agua , de los principales problemas para cada uno los elementos de calidad medidos. Los responsables del proyecto recuerdan que, como resultado de la ejecución e interpretación del Programa de Seguimiento y Control 2007-2012, la ACA ha elaborado la documentación de valoración y diagnóstico del estado de las masas de agua que ha servido para la redacción del resto de los instrumentos de la planificación hidrológica, particularmente, el Programa de Medidas y el Plan de Gestión del Distrito de Cuenca Fluvial de Catalunya. Nuevo programa de seguimiento y control La ACA recuerda, por otra parte, que la Generalitat de Catalunya aprobó el pasado mes de octubre el Programa de Seguimiento y Control del Distrito de Cuenca Fluvial de Cataluña para el periodo 2013-2018. La Directiva marco del agua europea determina que cada seis años, se han de revisar y actualizar los programas de seguimiento y control, que permiten el seguimiento de la calidad de las masas de agua con el objeto de evaluar si el su estado se adecua a los objetivos previstos y cómo evoluciona a lo largo del tiempo. http://www.lavanguardia.com/natural/20131212/54396097001/la-mitad-de-las-aguas-subterraneas-de-catalunya-se-encuentran-en-mal-estado.html



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viernes, 29 de noviembre de 2013

Pastor Maldonado firma con Lotus


El venezolano se unirá como piloto oficial de Lotus para la temporada 2014 junto al francés Romain Grosjean

Maldonado firmó por 35 millones de dólares (Créditos: AP)
12:32 p.m. | Líder.- Finalmente Pastor Maldonado le ganó la puja a Nico Hulkenberg por un asiento en Lotus, el criollo será nuevo piloto de la escudería británica para la temporada 2014 y compartirá parilla con el francés Romain Grosjean, así lo informó oficialmente el equipo.


Maldonado había anunciado –antes de finalizar la temporada- su decisión de abandonar al equipo de la Williams, cuando todavía le quedaba un año de contrato con los de Grove. 

La relación del venezolano con el equipo estaba fracturada, y el venezolano buscaba una escudería más competitiva que le permitiera luchar por las primeras posiciones.

La primera opción para Maldonado siempre fue Lotus, tras conocerse la partida de Kimi Raikkonen a la Ferrari, sin embargo la competencia por un asiento en la escudería no fue fácil, pues tenía como principal adversario al alemán Nico Hulkenberg que era la primera opción de los nuevos inversionistas de Lotus, Quatum Motorsports.

Según Mundo Deportivo el piloto firmó por 35 millones de dólares.

Lotus, que luchó con problemas de liquidez durante toda la temporada 2013, esperaba una inversión importante de Quatum, que además le garantizaría el asiento a Nico, sin embargo la escudería se cansó de esperar el respaldo del consorcio y Pastor -con el aval de Pdvsa - se perfilaba como la mejor opción para un equipo que económicamente se encontraba contra las cuerdas.


Leer más en: http://www.elmundo.com.ve/noticias/estilo-de-vida/deportes/pastor-maldonado-firma-con-lotus.aspx#ixzz2m5FHdm1L

jueves, 28 de noviembre de 2013

Infografia Aguas Subterráneas






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Are Super Farms the Solution to the World’s Food Insecurity Challenge? Ten Questions You Need to Ask Yourself


Today there are 842 million who are hungry. As the global population approaches 9 billion by 2050, demand for food will keep increasing, requiring sustained improvement in agricultural productivity. Where will these productivity increases come from? For decades, small-scale family farming was widely thought to be more productive and more efficient in reducing poverty than large-scale farming. But now advocates of large-scale agriculture point to its advantages in leveraging huge investments and innovative technologies as well as its enormous export potential. Critics, however, highlight serious environmental, animal welfare, social and economic concerns, especially in the context of fragile institutions. The often outrageous conditions and devastating social impacts that “land grabs” bring about are well known, particularly in severely food-insecure countries. So, is large-scale farming—particularly the popularly known “super farms”—the solution to food demand challenges? Or is it an obstacle? Here are the 10 key questions you need to ask yourself to better understand this issue. I have tried to address them in the latest issue of Food Price Watch. 1. What is a super farm? There is no widely accepted definition of the minimum area (or livestock headcount) that a farm must have to be considered a “super” farm. Some studies use 500 hectares (ha) while others use 10,000-15,000 ha as the threshold for large-scale agriculture. For example, the median farm size in Brazil’s savannah region is around 1,000 ha, but many exceed 10,000 ha. In South Asia, a typical oil palm mill averages 10,000 ha. In Sub-Saharan Africa, some farms exceed 100,000 ha, while in the Russian Federation, some are even larger than 300,000 ha. 2. Are all super farms the same? Super farms are quite heterogeneous in terms of the capital involved (foreign, national, or mixed; private, public, or combined), property terms (lease or purchase), production model (land concentration or independent small farms) and degree and terms of integration (vertical or horizontal integration), among other criteria. What brings them together is their large scale of operations, large investment flows, and an unambiguous profit orientation. 3. Is a super farm the same as a land grab? No. Oxfam defines a land grab as an acquisition of land that involves one or more of the following circumstances: violation of human rights; affected communities did not provide free, prior, and informed consent; lack a proper assessment of social, economic, environmental impacts; lack transparent and competitive contracts; or disregard meaningful participation. There are legitimate large-scale farming operations that do not engage in these behaviors. 4. Do super farms exist only in the developing world? Super farms are not unique to the developing world. There are sprawling farms all over the world, from the United States, the United Kingdom, and Australia to middle-income countries such as Brazil, Chile and Vietnam, as well as poor and fragile countries such as the Democratic Republic of Congo, Liberia, and Sudan, to name just a few. Neither do super farms imply that investments flow exclusively from rich countries into developing countries. For example, China has engaged in large-scale farming in Africa, while also developing large farms domestically. Similarly, Brazil is exploring new deals in Mozambique in addition to farms in its savannah region. Trinidad and Tobago has been exploring the possibility of developing such activities in Guyana. 5. What are the benefits of super farms compared to small farms? For decades, small family-operated farms have been thought to be more productive than larger commercial units. Family workers typically are more motivated than hired workers, require less supervision, and have a more intimate knowledge of local conditions. Small farms are also more flexible when seasonal and annual variations require adjusting labor demand. Yet, large-scale farming can potentially provide multiple benefits. Acquiring and processing information and technology is cheaper for large farms and gaining safety, environmental, and/or product identity certification is easier. In some cases, large operations can fill gaps in public services, constructing their own port terminals for exports. They can also access international capital markets and conduct their own private research and development. 6. What problems do super farms cause? The list of potential problems is indeed large. In cases of corruption, weak land governance and institutions, investments without compensation can damage traditional users and cause inequality in land ownership. They can also generate environmental risks when they expand into tropical forests or produce uncontrolled waste disposal. There can be serious concerns regarding sanitary conditions—because agglomeration makes it easier for epidemics to spread—and on animal welfare—due to zero grazing (that is, very limited or no grazing of livestock in open fields). Land speculation also has been denounced by civil society and other stakeholders, with increasing evidence of large land acquisitions either not having resulted in action on the ground, or having been associated with inequality and resource degradation. 7. Do super farms have a positive impact on poverty and employment? Evidence has shown that small-scale and family farming can reduce poverty and increase employment. They are labor intensive and favor food security in areas of high poverty incidence. But this information should not be taken to imply that large firms do not have potential to impact poverty. Unfortunately, evidence on specific large-scale farming impacts remains scarce but it points to sizeable employment and economic opportunities, for example in Brazil, Indonesia, Liberia, Peru, and Ukraine. This is more so the case among relatively labor-intensive crops such as oil palm, sugarcane, rubber, or jatropha. What is troubling is that studies also find increases in income inequality and in social costs (for example, increased medical costs from respiratory illnesses related to increased pollution). But neither benefits nor damages should be assumed automatic or intrinsic. More evidence is needed. 8. Can super farms complement small-scale agriculture? A view typically held among international institutions is that small- and large-scale farming can coexist because they have different comparative advantages depending on land and labor abundance, functioning of institutions and property rights, and the extent of yield gaps and types of crops. A more critical view –among academics and civil society organizations– argues that large-scale farms tend to become monopolies and crowd out small farms. 9. Are super farms a solution to the increasing demand for food? The jury is still out. Simply put, more evidence is needed to form conclusions on the net economic, social, environmental, and welfare effects. It is probably equally ungrounded to hail super farms as a solution for future food security challenges as it is to rule them out on the basis of outrageous episodes of land grabs. A lot of empirical work is needed to understand their impacts and also to develop effective and enforceable responsible investments and standards. 10. Under what circumstances will super farms generate positive impacts on food security and poverty reduction? Numerous stakeholders must get involved—including governments, private sector, civil society, and the international community. Interventions should be wide ranging, ensuring the following issues are addressed: making information on land deals publicly available; prioritizing public investments on infrastructure and technology; improving competition and governance in land and agriculture markets; preventing skilled managers from going elsewhere; increasing truly participatory community tools; and designing, disseminating, implementing and monitoring responsible agro-investment principles. Note: This blog is based on evidence reported in several academic journals, reports, and strategy papers. For specific references and citations, please see the November Food Price Watch. http://blogs.worldbank.org/voices/super-farms-solution-world-food-insecurity-challenge?cid=EXT_FBWBPubs_P_EXT

Senior Economist José Cuesta is a development economist with a Ph.D. in economics from Oxford University. He is an affiliated professor at Georgetown University's Public Policy Institute. Cuesta was previously an assistant professor in development economics at the Institute of Social Studies in the Netherlands. He also worked as a research economist and social sector specialist for the Inter-American Development Bank, and as an economist for the United Nations Development Programme in Honduras. Cuesta's research interests revolve around poverty and conflict economics, specifically the distributive analysis of social policies; intra-household allocation; social protection and labor distortions. He also studies the interaction between poverty, conflict and culture. A Spanish national, Cuesta has experience from a number of countries in Latin America, Asia and Africa.



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¿Son las Páginas Amarillas malas para el medio (sic) ambiente?


Hasta ahora, los españoles con telefonía fija se encuentran año tras año en la puerta de su casa con una o varias guías telefónicas en papel. La edición de 2012 de Páginas Blancas para Madrid Capital pesa cerca de 1,2 kilos y la de Páginas Amarillas ha reducido su formato, pero sigue estando por el medio kilo de papel. En España existen 16 millones de clientes de línea de teléfono fija, así pues, se reparten anualmente unos 32 millones de estas guías. Antaño eran imprescindibles. Sin embargo, con Internet, cada vez son más las personas para las que estos directorios de teléfonos resultan del todo inútiles. De hecho, si el usuario no dicen lo contrario, la de 2012 será la última guía de Páginas Blancas que reciba en papel. Ahora, una holandesa residente en España ha lanzado en la plataforma Actuable una petición para que la Guía de Páginas Amarillas también se reparta solo a aquellos personas que la soliciten: "Páginas Amarillas: no quiero vuestra guía". Obviamente, llevar una guía telefónica hasta la puerta de 16 millones de hogares tiene un impacto ambiental. Requiere generar mucho papel, trabajo de oficina, maquinaria, carburante para distribuir los tomos por todo el territorio. En el caso concreto de las páginas de color amarillo de este directorio de teléfonos, Yell Publicidad, la empresa que elabora la guía en España, especifica que están hechas con fibra virgen de bosques escandinavos bien gestionados, aunque asegura que comenzará a utilizar material reciclado a partir del mes de abril. ¿Son las Páginas Amarillas malas para el medio ambiente? No se trata de demonizar el uso del papel. Como se ha explicado en algún post anterior, en contra de lo que se suele pensar, a veces puede ser preferible un producto forestal que el ordenador o que cualquier gadget electrónico (dependerá del tiempo que esté encendido el aparato, de su gasto de energía, del origen de la electricidad utilizada, de la procedencia del papel, del proceso seguido en la papelera, de qué se haga con el residuo…). Sin embargo, aquí la comparativa entre la guía telefónica e Internet resulta artificial. En este caso, la cuestión no es solo el impacto ambiental que pueda producir una guía, sino que ese impacto sea para nada; que todo eso se haya hecho para que no se abran nunca sus páginas. Así lo recalca la holandesa Hannah Schildt, que llama la atención en que muchas de las guías que se reparten hoy en día van directamente a la basura sin ser jamás utilizadas. La respuesta de Yell Publicidad (las Páginas Amarillas pasaron a manos del grupo Yell en 2006) es que este directorio de teléfonos sigue siendo mucho más utilizado de lo que se cree, pues no todo el mundo tiene o usa Internet. La compañía asegura que los últimos estudios de mercado de GFK indican que el 54,2% de la población adulta en España consultó Páginas Amarillas en el pasado ejercicio y que 20,8 millones de personas habrían realizado 294 millones de consultas en estas guías. Aún así, lo que reclama la iniciativa ciudadana no es que se deje de distribuir la guía de Páginas Amarillas a toda esa gente que sigue utilizándola, sino que no le llegue a quién no quiera recibirla. En realidad, no hay que irse muy lejos para encontrar un caso parecido en el que se ha tomado ya esa decisión: la guía de Páginas Blancas, en cuya distribución también ha participado Yell Publicidad, si bien hasta ahora ha seguido dependiendo de Telefónica. Páginas Amarillas es un concepto comercial en el que Yell Publicidad vende espacios de publicidad. En cambio, Páginas Blancas (con el listado de abonados) está considerado en España un servicio universal que hay que dar obligatoriamente, al igual que las cabinas de teléfono públicas o la conexión a la red telefónica. De esto se ha encargado siempre Telefónica. Sin embargo, se han introducido importantes novedades que entran en vigor a partir de 2012. Una de ellas es que, por primera vez, el operador que se encargue de la guía de abonados podrá ofrecer este servicio en formato digital: solo recibirán la guía en papel aquellos usuarios que así lo pidan. Para muchos, la guía de Páginas Blancas de 2012 será la última que reciban en casa. En Telefónica tienen claro que esto es una avance, pues están de acuerdo en que la guía en papel ha quedado totalmente obsoleta frente a Internet (y el cambio supone además un ahorro de costes). Sin embargo, desde Yell Publicidad, compañía en la que trabajan cerca de 1.000 personas en España, inciden en que estos dos tipos de directorios telefónicos son muy distintos. Como detallan, en el caso de Páginas Amarillas, el negocio se basa en vender espacios de publicidad garantizando justamente que la guía va a llegar a todo el mundo. En 2011, se realizaron 84 ediciones diferentes para cada zona del país, de las que se distribuyeron 16 millones de ejemplares. Según la compañía, "la guía se reparte al 98% de los hogares y empresas de España, y eso es importante para nuestros anunciantes”. La opción de elegir si recibir o no la guía puede perjudicar el negocio publicitario de la empresa, aunque parece razonable que un ciudadano pueda evitar que llegue a su casa algo que no quiere. Por otro lado, la guía de Páginas Amarillas no es tampoco lo único que se distribuye de forma masiva sin que el ciudadano lo pida, o lo quiera recibir. Ocurre también con otros tipos de publicidad, publicaciones, promociones, regalos… Muchos artículos, con un impacto ambiental, que se irán directamente a la basura. ¿Qué opináis vosotros? Por: Clemente Álvarez | 25 de enero de 2012 http://blogs.elpais.com/eco-lab/2012/01



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jueves, 14 de noviembre de 2013

Convención y feria Anual de la "National Ground Water Association" , Nasville, Tennesse. USA Diciembre 03-06/2013


Del 03 al 06 de diciembre del presente año se llevará a cabo en la ciudad de Nasville, en el estado de Tennesse en los Estados Unidos de NorteAmérica la feria y convención anual sobre aguas subterráneas mas grande y diversa del mundo, organizada por la National Ground Water Association ( NGWA, por sus siglas en inglés), www.ngwa.org. Como todos los años, y con el patroicinio de la empresa privada, se inaugurará la charla: McElliney que esté año estará a cargo del Dr. Carlos Molano,ingeniero e hidrogeólogo Colombiano.

La presentación del Ing. Carlos Molano versará sobre el uso de hojas de calculo en las aguas subterráneas como un medio eficiente y practico para la resolución de problemas simples y complejos de flujo, contaminación y ambientales. En el sitio web de la NGWA se puede encontarr mas información. -Carlos E. Molano, PE, has 30 years of experience in groundwater engineering and environmental hydrogeology. Cofounder and president of Hidrogeocol (formerly Hidrogeología Colombiana Ltd.) with headquarters in Colombia, Ecuador, and Panama, he is also a professor of groundwater flow and pollution in the Department of Civil and Environmental Engineering at Los Andes University in Bogota. During the 1980s, Molano was a pioneer in groundwater modeling and electrical resistivity tomography. He brought to his country of Colombia the first hollow-stem auger rig and direct-push technology equipment. He developed the first operational artificial recharge project, along with the first groundwater monitoring and remediation solutions using modern technologies. In 2012, Molano received the Distinguished Latin-American Hydrogeologist Award from the Latin American Association for Groundwater Development. His colleagues describe him as “an engineer, an outstanding hydrologist, an enthusiastic supporter of new ideas, a heroic field environmental professional in spite of political and economical adversity, a poet and a philosopher of nature.” An NGWA member since 1981, Molano’s passion for developing techniques for teaching groundwater, both to students and practitioners, led him to develop this lecture on groundwater spreadsheets. He also developed a short course on this subject, which is well known in Latin America. Molano holds an M.S. in civil engineering from Los Andes University in Bogota, Colombia, and an M.S. in engineering hydrology from the International Institute for Hydraulic and Environmental Engineering in Delft, Holland. Groundwater Spreadsheets: Efficient and Practical Resource for Solving Simple and Complex Flow, Pollution, and Environmental Problems Attend Carlos E. Molano’s lecture and discover how you can use spreadsheets—in simple form without any programming or complex mathematics—to solve a wide range of groundwater problems. Whether you’re a water well contractor, groundwater scientist, administrator, consultant, ecologist, environmental engineer, water resource planner, or student, you will benefit from learning how to apply “classic” hydrogeology concepts to “modern” hydrogeology concepts such as climate change, global warming, ecohydrology, sustainability, environmental risk assessment, and remediation, through the use of the spreadsheets presented. While various groundwater applications are presented mainly for Latin America (from pre-Columbus and pre-Inca times to current times where very often there is a lack of data and other resources),they can also be used all over the world to learn how some cost-effective solutions may be applied for many other situations. Groundwater spreadsheet topics include, but are not limited to: Pumping and slug tests, step drawdown and intermittent tests Analytical and numerical solutions for groundwater flow and pollution problems Delineation of capture zones, forward and inverse particle tracking for groundwater contamination Hydro-geochemical analysis Earth resistivity soundings interpretation Land subsidence Flow system analysis and impact of climate change in groundwater resources. http://www.ngwa.org/Foundation/mcellhiney/Pages/Future-McEllhiney-Lecturer.aspx



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sábado, 9 de noviembre de 2013

Groundwater is numbers






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¿En qué cubo de basura se tira un plato desechable?

A comienzos de octubre, se aprobó en España una Orden(1) que introduce diversos cambios sobre aquellos residuos que pueden considerarse un envase y que por tanto hay que echar al contenedor amarillo. ¿Dónde se tira una percha rota, un plato desechable o una cápsula de café usada? Algunas de las respuestas que da la nueva norma resultan desconcertantes. Sin embargo, hay que conocer el contexto legislativo antes de llevarse las manos a la cabeza. Luego, otra historia distinta es qué se recicla realmente de todo esto. Como llama la atención el ambientólogo Alberto Vizcaíno en su blog, a partir de ahora una percha es un envase si se vende con una prenda de vestir, pero no si se distribuye por separado. ¿Quiero esto decir que solo podemos tirar al cubo amarillo para que se reciclen las perchas que nos han dado en la tienda con la ropa y no aquellas de nuestro armario que se nos rompen? ¿Acaso los legisladores europeos y españoles se han propuesto volver loco al consumidor? Lo cierto es que esta norma va dirigida principalmente a los comerciantes que han puesto ese futuro residuo en el mercado. Desde ahora, los establecimientos que vendan ropa con percha tendrán que pagar su reciclaje (o dejar de incluirla en la compra), pero no así los fabricantes de perchas. La norma busca concretar mejor quién debe pagar para conseguir mayor seguridad jurídica y evitar reclamaciones de los vendedores. Esto tiene más lógica, pero ¿qué pasa con el consumidor perplejo que está frente a los cubos de basura de su casa con una percha rota en su mano? ¿Qué ocurre si este ciudadano desoye la nueva norma y tira algo que no es envase en el cubo amarillo para envases? Obviamente, el reciclador no puede distinguir una percha de una tienda de otra salida de un armario. La pregunta clave es: ¿Se va a reciclar? Si esa percha es de un metal ferromagnético (que es atraído por imanes) probablemente se recuperará para darle otra vida con otra forma. Sin embargo, según distintas plantas de selección de residuos consultadas para escribir este post, si la percha es de plástico hoy en día será difícil que sea recuperada por las máquinas. “La Ley no dice que cada envase debe pagar por su reciclaje, el concepto es solidario: el 100% de los envases deben pagar para que se recicle lo máximo que se pueda”, comenta Antonio Baró, director de Comunicación de Ecoembes, la empresa encargada de gestionar el contenedor amarillo en España. En las próximas líneas el lector encontrará información sobre el reciclaje que le puede generar aún más confusión de la que quizá ya tiene sobre este sector a menudo demasiado opaco y complejo. Por ello, antes de seguir hay que aclarar que estas novedades se refieren solo a una parte muy pequeña de la basura. En lo fundamental, no ha cambiado lo que se tira al cubo amarillo(2): los envases de plástico (envoltorios, botes, botellas..) , los envases de metal (latas de bebida, latas de conserva…), los tetrabriks… Hecho este inciso, a raíz de la nueva Orden surgen algunos interrogantes interesantes: -¿En qué cubo de basura se tira un plato desechable? Según la norma, los platos y vasos desechables se consideran envases si han sido diseñados y destinados a ser llenados en el punto de venta. Es decir, una cafetería que venda el café en un vaso de usar y tirar tiene que pagar por su reciclaje, pero no el fabricante que venda platos y vasos desechables por separado. ¿Qué ocurre aquí si el ciudadano pasa de la norma y echa los platos de usar y tirar de la fiesta de cumpleaños al cubo amarillo? En este caso, es probable que se recicle, aunque sea un plástico de baja calidad para el reciclaje (por lo general el plástico resultante solo puede ser utilizado en aplicaciones muy limitadas –como mobiliario urbano–, y el coste de reciclarlo es mayor que lo que se pagará por él). Está claro que lo desechable no suele ser la mejor opción. Son diferentes los recipientes desechables de aluminio (sean considerados o no envases), o incluso el papel de plata usado en casa (que no está considerado un envase, a diferencia del mismo papel de plata que dan en una tienda para envolver alimentos). En este caso, resulta mucho más interesante el reciclaje. -¿Se pueden reciclar los cubiertos de usar y tirar? Los cubiertos desechables no se consideran un envase. Pero, además, si los tiramos al cubo amarillo será difícil que se reciclen por su tamaño. De nuevo, el concepto barato de usar y tirar sale caro. El qué se recupera y qué no de la basura depende mucho de los agujeros de la máquina que criba los residuos en cada planta, el trómel. No obstante, para dar una idea de lo que se puede quedar por el camino, para algunas instalaciones de residuos ya es difícil recuperar los botes de plástico de Actimel. -¿Se pueden reciclar las nuevas cápsulas de café? La nueva norma confirma también la consideración de no-envase que se estaba dando ya a las cápsulas de café. Se interpreta que una cápsula para máquinas de bebidas (de café, cacao, leche…) es un envase si se queda vacía después de su uso, pero no si se elimina con el contenido en su interior. ¿Y qué ocurre si vaciamos las cápsulas nosotros mismos antes de tirarlas? Servirá de poco porque son demasiado pequeñas para ser recuperadas. Marcas como Nespresso han montado un sistema propio de recogida de sus cápsulas de aluminio, pero muchas de este tipo y de plástico de otras firmas acaban normalmente en el vertedero -o en la incineradora-. -¿Existe algún tipo de penalización económica para aquellos que ponen en el mercado un envase que no se puede reciclar (o prima para los que cuesta menos reciclar)? A pesar de los avances realizados en este campo, todavía se siguen lanzando al mercado nuevos envases que no se pueden reciclar (por su tamaño o por la mezcla de materiales). Un ejemplo son las cápsulas de café, pero también llama la atención la reciente aparición en las estanterías de los supermercados de envases compuestos por un doble saco de tela y polietileno imposibles de reciclar (cada vez más comunes en el pasillo de las legumbres). ¿El sistema no se lo pone más difícil a los que van a acabar en el vertedero? Como detalla Ecoembes, aquellos que pongan un envase en el mercado tienen que pagar por el punto verde(3) con el que se financia el sistema de recogida y reciclaje de este tipo de productos. La tarifa depende exclusivamente del tipo de material y el peso. Si un mismo producto está compuesto de distintos materiales fácilmente separables, entonces se paga la parte correspondiente a cada uno de ellos. Y si se trata de una mezcla de materiales que no se pueden separar, entonces se paga por el conjunto la tarifa del más caro. -¿Qué productos que no son envases merece la pena tirar al contenedor amarillo? Hay mucha gente que asocia el cubo amarillo al plástico y tira allí cualquier residuo de este material. Sin embargo, más allá de consideraciones legales, hay muchos productos de plástico que no se pueden reciclar: por estar formado por mezclas de plástgicos distintos o de otros materiales (como juguetes) o por ser perjudiciales para las máquinas de las plantas de separación (como las antiguas casetes de música o vídeo, cuyas cintas se enredan en las máquinas y crean muchos problemas). Al contrario, si el objetivo es reciclar lo máximo posible (más allá del pago del punto verde), la planta a la que lleguen los residuos del cubo amarillo seguramente no pondrá objeciones a que lleguen metales que no sean envases (pues por estos materiales sí se va a sacar rentabilidad). Siempre, claro, que no se trate de residuos peligrosos o demasiado voluminosos. -¿Qué otros productos son considerados ahora envases? Macetas destinadas a la venta y transporte de plantas (pero no a la permanencia de la planta durante toda su vida), los ejes porta CD vendidos junto a los CD (pero no si se venden por separado) o los envoltorios de plástico de las publicaciones enviadas por correo postal son algunos de los nuevos productos considerados también ahora envases. ¿Se reciclarán? Depende de su tamaño, del tipo de plástico, de cómo funcionen los equipos de separación... pero no son materiales especialmente aprovechables para el reciclaje. (1) La Orden AAA/1783/2013 introduce en la legislación nacional la Directiva 2013/2/UE de la Comisión, de 7 de febrero de 2013, que modifica el anexo I de la Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los envases y residuos de envases. (2) A diferencia de los otros contenedores azul (para el papel y cartón) y verde (para el vidrio), el amarillo no es para ningún material específico sino para residuos con un uso específico: envases de plástico, metal o tebrabrik. (3) En 2011, Ecoembes recaudó 413 millones de euros de los fabricantes de envases por el llamado punto verde, para sufragar el sobrecoste de la recogida selectiva de todos los residuos de este tipo a través del contenedor amarillo (envases de metal, plástico y briks) y el contenedor azul (envases de papel y cartón). Por: Clemente Álvarez | 21 de octubre de 2013 http://blogs.elpais.com/eco-lab/2013/10/en-que-cubo-de-basura-se-tira-un-plato-desechable.html#more





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